Políticos que no ven la realidad, desempleo récord, las caras de siempre y el cansancio social
A casi un año y medio de las próximas elecciones presidenciales en Argentina,
el hartazgo social hacia el Gobierno de Javier Milei se siente en las calles,
en los negocios, en el sector empresarial, en los servicios y en los
supermercados.
Lo que prometía ser un plan para “llevar nuevamente a la Argentina al
primer mundo” resultó ser un completo fracaso. La receta que comenzó a aplicar,
ni bien asumió su mandato en diciembre de 2023, es la misma que ya habían ejecutado
el Gobierno militar y varios mandatarios nacionales.
Se trata de la receta del ajuste, traducido en despidos de empleados
estatales, congelamiento de salarios, aumento de tarifas en los servicios
públicos, y la apertura indiscriminada de las importaciones provenientes -principalmente-
de las fábricas chinas.
Lo que iba a provocar todas esas medidas era una obviedad: cierre de
fábricas nacionales, cientos de miles de personas despedidas, argentinos con
deuda récord en expensas, imposibilidad de pagar prestamos y tarjetas de
crédito, cada vez más personas viviendo en la calle, miles de jóvenes haciendo
fila para conseguir un puesto de trabajo con bajo sueldo. Todo ello es parte de
una extensa lista.
Por si fuera poco, cuando asumió la presidencia, un Gobierno pésimamente
asesorado decidió que había dos enemigos mortales: los periodistas y la gente que
no tiene hogar, increíblemente.
Muchísima gente comenzó a pagar, de un día para el otro, el triple en el
costo del alquiler a raíz de la desregulación de la ley que regía hasta fines
de 2023. Los aumentos son trimestrales, medido por el IPC, sumado a que la
inflación no baja como creen los funcionarios de La Libertad Avanza, la
expensas cada vez más costosas y la mora en los inquilinos y propietarios se
hacen sentir.
El Periodismo como enemigo no es nada nuevo en los Gobiernos de derecha:
es el primer escollo a superar si se quiere convencer a la gente de que deben tener
un único pensamiento, similar a lo que hicieron los nefastos dictadores
europeos del Siglo XX. Cerrar medios de comunicación, insultar y descalificar
a los periodistas es una actitud cobarde, que ya ha fracasado en el paso.
Claro que es más fácil insultar a los comunicadores que enfrentar una
realidad agobiante, marcada por la falta de empleo, la inflación y el hartazgo
social. La precarización avanza: los ejes principales de la reforma laboral del Gobierno
La oposición -liderada por el PJ y Kicillof- empieza a construirse, pero
lo cierto es que sus líderes son las mismas caras desgastadas de siempre y con
mala reputación. Aún no entendieron que los votantes necesitan en quien
confiar, en alguien con un plan nuevo que le dé prioridad a la industria
nacional, que vuelvan a renacer las fábricas y haya justicia social. Y para
ello, se necesitan rostros nuevos, no los mismos dinosaurios de siempre.
Milei viviendo en una realidad paralela. Creado con IA.



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