Caso Ángel López: nuevamente la investigación de un fiscal, bajo la lupa por conclusiones apresuradas e inexactas
A principios de abril de 2026, todo un país se conmocionó por la noticia
de Ángel López, el niño de cuatro años que falleció en el Hospital Regional de Comodoro
Rivadavia, Provincia de Chubut.
El fiscal jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, dio a conocer el
informe preliminar de la autopsia. El mismo reveló que el menor recibió al
menos 20 golpes en la cabeza, lo que derivó en la detención de la madre
biológica, Mariela Beatriz Altamirano, y su actual pareja, Michel González.
Sumado al funcionario judicial, se sumó el juez Alejandro Soñis autorizó
la apertura de la investigación y dictó solo dos días después de las
detenciones la prisión preventiva por el plazo de 6 meses para la pareja.
“Voy a coincidir con el Ministerio Público Fiscal, a través de todas
estas evidencias y elementos que trajeron a colación. Las entrevistas, donde
queda de manifiesto un maltrato hacia el niño por parte de los imputados,
sumados a un elemento científico que es la autopsia”, señaló el magistrado.
Rápidamente, miles de personas se apresuraron a juzgar y culpar a los
acusados. Muchos pedían pena de muerte, otros incluso que los colgaran una
plaza pública, hasta una vedette de una ignorancia supina (y supuesta
estudiante de Derecho) salió a opinar públicamente.
Nadie se detuvo a pensar que el menor y su madre vivían en una casilla
hecha de chapas herrumbradas, con agujeros por todos lados y una condición de extrema
vulnerabilidad, donde es resulta muy fácil contraer algún virus o frío.
Es cierto que la mayoría de las opiniones provienen de personas sin
conocimientos jurídicos. Lo grave radica que los errores que se cometieron
primeramente por parte de funcionarios públicos, quienes – a raíz de la presión
mediática -olvidaron la letra del Art. 18 de la Constitución Nacional, entre
otras normas.
GIRO EN LA INVESTIGACION
Más de un mes después de la muerte de Ángel, se conoció la pericia forense
final, la cual determinó que el deceso se produjo por infección respiratoria
aguda, concretamente por “bronquiolitis y neumonía en los pulmones
(bronquiolitis aguda, focos de bronconeumonía, edema y pequeñas hemorragias en
el tejido pulmonar)”.
Entre muchos otros casos, en febrero de 2023 Omar Barrientos y Layla
Melani Rivero fueron detenidos, acusados de haber violado y asesinado a su
beba, Alison Barrientos Rivero, de tan solo 21 días de vida.
Las autoridades del Hospital Alberto Balestrini de La Matanza aseguraron
que la beba había llegado al hospital ese día por la mañana con un paro
cardíaco y que, tras quedar internada en terapia intensiva, falleció a las
pocas horas. Los responsables del área de pediatría y de neonatología
denunciaron que la beba presentaba lesiones compatibles con un abuso sexual.
La fiscal Silvana Breggia dispuso la detención de los padres de la menor,
hasta que fueron liberados cinco días después, luego de que la autopsia
determinara que la recién nacida sufrió una asfixia mientras era amamantada.
Sin embargo, el calvario de Rivero y Barrientos no terminó en el hecho
de haber perdido a su hija recién nacida, sino que fueron llevados a la
dependencia de San Alberto, donde los golpearon de manera salvaje.
El abogado de la pareja, Miguel Ángel Racanelli, realizó denuncias
penales contra los efectivos de la Comisaría de Altos de Laferrere y de San
Alberto, y contra la directora del hospital Alberto Balestrini de La Matanza
por suministrar información errónea a la Justicia. Todo ello derivó en un
escrutinio público y una acusación falsa de los padres de la menor.



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