La democracia, la dictadura y la base sobre la que cimentó El Eternauta
El artículo 1° de la Constitución
Nacional indica que “la Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa
republicana federal”. La elección para Presidente se realiza cada cuatro años y
las legislativas cada dos años, bajo el sistema de voto universal, secreto y
obligatorio.
En la serie no hay una forma de
Gobierno, sino una comunidad: las decisiones importantes se discuten
previamente y sus miembros eligen la opción más adecuada al bien común. “Nadie
se salva solo”, dice Juan Salvo, quien no es visto como el tradicional héroe de
historieta, sino uno más de un grupo de seres humanos comunes que se arman para
resistir a la invasión alienígena. Se podría decir, que se trata de una especie
de democracia directa.
El mensaje de esos seres comunes,
todos habitantes de la Ciudad de Buenos Aires, es que la unión colectiva es la
única manera de sobrevivir de la humanidad. Todos -sin importar raza, género ni
ideología- son importantes para luchar contra un enemigo en común. Como en todo
relato, también hay matices, donde se forma un grupo subversivo que intenta
socavar los intentos de libertad.
En el último capítulo se ve que
ese otro grupo está controlado por una fuerza alienígena superior, a la cual
Juan y sus amigos deberán enfrentarse (seguramente en la segunda temporada).
El 4 de septiembre de 1957 se
publicó, por primera vez, la historieta escrita por Héctor Germán Oesterheld,
acompañado por los dibujos de Francisco Solano López en la revista semanal Hora
Cero. En El Eternauta, el guionista usó la
ciencia ficción como medio para abordar temas sociales. Inspirándose en la
realidad cotidiana de Buenos Aires, el drama de la dictadura militar en
argentina fue sustituida por una invasión apocalíptica.
DE LA FICCIÓN A LA REALIDAD
A mediados de la década de 1970, Oesterheld
se había aliado con Montoneros, un grupo guerrillero de izquierda opuesto al
poder. En marzo de 1976, la democracia se vio infringida por un golpe de estado
cívico militar que culminó con la elección presidencial de Ricardo Alfonsín, en
1983.
En los años ’70, el escritor
Plata, vivía en La Plata junto a su esposa e hijas y militaba de forma
clandestina. En abril de 1977 fue secuestrado y desaparecido, al igual que los
demás miembros de su familia. Nunca se supo nada más de él; El Eternauta quedó
en el recuerdo como una obra maestra de ciencia ficción donde se ve reflejada la
utópica pero necesaria unidad colectiva para lograr salvar a la humanidad del
enemigo en común.




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